“Somos una granja. Una granja de animales racionales. Esta es una terrible verdad y lo seguirá siendo durante mucho tiempo. Es muy difícil para los animales de una granja rebelarse contra los granjeros, porque estos son más inteligentes y saben prever las posibles rebeliones. Y como somos una granja de racionales, nos engañan y nos dominan con ideologías que no solo nos impiden rebelarnos, sino que hasta nos llevan a pensar que es bueno estar sometidos.
A los animales irracionales basta con echarles una buena comida y mantenerlos en un clima agradable para que se sientan satisfechos, pero para los animales racionales esto no es suficiente: hay que inventarles los “valores morales” para que se mantengan entretenidos, peleando los unos con los otros, olvidando del resto de necesidades que requiere la sociedad para su progreso”.
¡NO MATES A
TU HERMANO!
En el ejército nos enseñan que «las órdenes se cumplen sin dudas ni murmuraciones…”. Nuestros superiores nos han inculcado eso hasta la saciedad; pero si tú disparas y matas a alguien, el superior niega haber dado la orden de disparar; entonces, serás tú quien terminará en la cárcel y vivirás con la vergüenza y la conciencia atormentada de haber matado a uno de tus hermanos.
¡NO DISPARES! Tú provienes del pueblo, tus padres son: campesinos, obreros o comerciantes, y es posible que ellos estén en las marchas de protesta para el bienestar de nuestro pueblo. ¡No los mates! Recuerda que cuando concluyas tu servicio militar voluntario, volverás a tu comunidad donde están tus padres y tus hermanos. ¡No manches tus manos con sangre de tus parientes!
MIRA LO QUE DICEN
“El Perú solo sirve para pasear y no para vivir, mucho menos para trabajar. El Perú tiene cáncer social innato, arraigado en el ADN de sus habitantes. El Perú es un país prostituido, lleno de corrupción, de mentira, de bajos instintos, donde no hay conciencia ni remordimiento. El sistema judicial no funciona; por lo tanto, no hay justicia. Con dinero puedes comprar a cualquiera”.
“El Perú es el país donde un delincuente o criminal tiene un abogado de oficio para su defensa. Es un país donde inculcar la ética del trabajo a la juventud es delito, porque en su Constitución dice que es abuso infantil. El Perú es el único país donde los “venecos” matan sin compasión a los peruanos, y las autoridades los tienen mucha compasión a esos delincuentes. ¡Qué ironía!
¡QUÉ VERGÜENZA!
Lo que encarna esta nota, no es un cuento; es más bien, una realidad peruana que muchos nos resistimos en aceptarla. Cualquier inmigrante del extranjero que conoce el sistema político del Perú, puede asegurar que todos los poderes del Estado están en manos de la gran corrupción. Y si damos un paso al interior de la patria, también palpamos el pus de la corrupción.
Entonces, no es nada descabellado escuchar el calificativo de que el Perú es la tierra de presidentes y autoridades encarcelados por corrupción. Frente a esta situación, lejos quedan nuestros grandes centros arqueológicos, la gastronomía y nuestra biodiversidad, existente a lo largo y ancho del territorio nacional, los mismos que nos hacen sentir orgullosos de ser peruanos.