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“¡Campesino, el patrón ya no comerá más de tu pobreza!”.

PorEl Observador

Jun 23, 2023

El 3 de octubre de 1968, el general Juan Velasco Alvarado, asumió el poder y el 24 de junio de 1969, promulgó el Decreto Ley N° 17716, Ley de Reforma Agraria. ​ Entre junio de 1969 y junio de 1970 se expropiaron más de nueve millones de hectáreas de tierra, que representaron unos 15,826 lotes, con las cuales se beneficiaron a unas 370,000 familias explotadas por los gamonales, hasta ese entonces.

Años antes, José Carlos Mariátegui planteaba la reforma agraria como base fundamental del cambio social en el Perú, señalando que: “El régimen de propiedad de la tierra determina el régimen político y administrativo de toda la nación. El problema agrario que la República no ha podido hasta ahora resolver, domina todos los problemas de la patria…”.

Uno de los objetivos del “Plan Inca” que inspiraba al general Juan Velasco Alvarado, era la transformación de la estructura agraria para alcanzar un régimen justo y eficaz basado en el principio de que: “La tierra es de quien la trabaja”. Para ello, había que ejecutar la reforma agraria en todo el territorio nacional, sin privilegios ni excepciones.

La redacción del anteproyecto de la reforma agraria fue iniciada a principios de mayo por un equipo de técnicos a quienes confiaba el general Juan Velasco. Uno de los encargados de participar en esa tarea fue el coronel Leonidas Rodríguez Figueroa, porque era considerado como un campesino con uniforme militar, debido a que provenía de una familia campesina de Cusco.

El anteproyecto fue llevado al Consejo de Ministros en la segunda quincena de mayo, cuando faltaba casi un mes para el 24 de junio “Día del Indio”, fecha en que el presidente Velasco, quería promulgar dicha norma y que, a partir de entonces, también cambiaría de denominación a “Día del campesino”. Efectivamente, en horas de la tarde del 24 de junio de 1969, los indios oprimidos del campo fueron liberados por la revolución.

Con ello se logra eliminar en algo el gamonalismo, las haciendas y la explotación del indio. A partir de 1969, el gobierno peruano implementó una serie de medidas con el objeto de transformar el panorama social del país, a través de un cambio en el sistema de distribución de la riqueza, particularmente del régimen económico y el de la propiedad de la tierra.

Como se sabe, la concentración de extensas haciendas del Perú, son el resultado de la invasión, saqueo y abuso que se dieron en los tiempos de la colonia. Los españoles se adueñaron a sangre y fuego de las tierras que antaño eran de los indígenas. Pero apareció Juan Velasco, quien los cogió de sorpresa y desprevenidos a los “dueños y amos del Perú”, con una operación de la reforma agraria que fue ejecutada militarmente, como solía comentar el general de los pobres.

Ayer como hoy, los peruanos que apuestan por el desarrollo de la patria, estaban de acuerdo con la reforma agraria del “Chino Velasco”, a excepción de los terratenientes y sus secuaces, como el APRA, a quien le apestaba todo estatismo, al igual que a la CTP de tinte aprista y la Sociedad Nacional Agraria, quienes mediante sus medios de comunicación, inducían al pueblo peruano hacia el sabotaje contra el gobierno, engañando que: “es mejor trabajar para los patrones que para el Estado”.

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