Chojata (El Observador).- La Municipalidad Distrital de Chojata, cumplió con una serie de actividades sociales, culturales y deportivas, al conmemorar el sexagésimo octavo aniversario de creación política del distrito. Del mismo modo, se desarrolló la “XI Feria Agropecuaria, Artesanal y Turística Chojata-2023”.
“Nuestra mirada está centrada en obras y acciones que permitan mejorar la calidad de vida del poblador chojateño, con mejores ingresos económicos, mejor educación, y mayor acceso a los servicios de salud en toda la jurisdicción del distrito…”, sostuvo el burgomaestre Leonardo Ramos Mamani, al presentar el programa de la fiesta.
CRÓNICA
Al no haber documentos de investigación, respecto a la historia del pueblo de Chojata, los naturales de esta circunscripción, atribuyen que este vocablo procede de dos acepciones quechuas: CHU’JA (tierra con cascote) y/o CHUJU (arbusto de la zona), las cuales se acercan a las características del nombre de este pueblo.
Según los antecedentes históricos contados por los ciudadanos de esta comunidad, el pueblo de Chojata ha sido protagonista de diferentes épocas. Sus primeros habitantes vivían de la recolección y la caza; además, se hospedaban en las cuevas de Altarani, Jatunhuayco, Llamayoc, entre otras covachas que servían de vivienda a los primeros pobladores.
Posteriormente, durante el apogeo de los incas, se desarrolló la incipiente agricultura y ganadería; a su vez, nacen las primeras estancias tales como: Chijulaque, Malquilia, Llactapata y Pucara. Se estima que, en plena época del ajetreo de la Independencia Nacional, se formaron los caseríos de Chojata, Coroise y Pachas.
El distrito de Chojata fue creado mediante Ley N° 12193, el 15 de febrero de 1955, siendo su primer alcalde, Florencio Asencio Ramos, y está ubicado el noreste del departamento de Moquegua. Cuenta con una diversidad de microclimas, pues en la parte baja se producen frutas, y en la zona alta predomina la flora y la fauna silvestre, además de la crianza de auquénidos.
TURISMO
El distrito de Chojata cuenta con diversos atractivos turísticos, como los cañones naturales de Chocco y Chawarani, así como la catarata de Kancolac, por donde pasan las aguas que van a dar al río Tambo. Los majestuosos cóndores que, además de surcar el cielo azul del valle interandino, han hecho de este lugar su hábitat preferido para la admiración de propios y extraños, haciendo honor a la denominación de “Valle sagrado de los cañones y hábitat del cóndor…”.
También podemos citar las hermosas montañas de Wayna Kenayla y Misigua, cuya contextura de apariencia a una teta, fue formada con el paso del tiempo y el desafío de la misma naturaleza; de igual manera, el monumento lítico de Torrini, que de acuerdo con el “cristal que se mire”, tiene la apariencia del aparato sexual masculino, y la laguna de Hatuncocha, alojamiento forzado de aves y animales silvestres.
Las pinturas rupestres de Jatun Huayco, son testimonios que dejaron los antiguos y fugas habitantes de Chojata. A su paso por esos lares, dejaron impregnada sus huellas en las peñas y piedras de las covachas que en algún momento les ha servido de aposento.
Desde luego que también están los mentados restos arqueológicos de Llactapata, cerro Porocoña y Pucara, en espera de la intervención de la mano especializada. El folklor chojateño tiene raíces preinca e hispano, pues existe una variedad de fiestas religiosas. Para saborear y satisfacer el paladar, están los exquisitos y variados platos típicos. Su artesanía está expresada en los variados tejidos de vestimenta.