Consumido por su soberbia, se despojó de la tricolor moqueguana
El burgomaestre de la comuna provincial de Mariscal Nieto, John Larry Coayla, no exhibió la banda que lo distingue como alcalde de la ciudad de Moquegua, para la recepción y saludo de autoridades, como tampoco para la Misa Te Deum, mucho menos para el acto de la sesión solemne del 482° Aniversario de la ciudad de Moquegua.
La mencionada autoridad municipal, solo tuvo puesto el collar, como cualquier concejal del Ayuntamiento moqueguano, ocasionando extrañeza y murmuraciones de parte de ciudadanos y visitantes que, por esta ocasión, llegaron de otras partes del país. No podían creer la desfachatez con que estaba actuando el ‘vecino notable’ de la ciudad de Moquegua.
Como se sabe, hasta el presidente de la República luce orgulloso en su pecho la bicolor nacional, en el día jubilar de fiestas patrias; del mismo modo, en similares actos protocolares, los gobernadores (as) regionales y los alcaldes, suelen tener la obligación moral de ponerse ese distintivo que, por lo demás, es la forma de resaltar a su pueblo.
Menos mal que la gobernadora regional de Moquegua Gilia Gutiérrez Ayala, estuvo a la altura de su investidura, con un traje impecable y encima la ‘banda regional’, haciendo presumir que -al menos- la autoridad conoce y es respetuosa de los símbolos distintivos que debe usarse en efemérides como el día de Moquegua.
Aparentemente, este reparo ha pasado inadvertido para algunos medios de comunicación; sin embargo, en medio del tumulto que se daba en algunas de las actividades programadas, se apreciaban las inquietudes y sorpresas que reflejaban los rostros de propios y extraños, quienes no llegaban a entender la cuestionable actitud de John Larry.