Periodista: Jorge Paredes Romero.
Alguien escribió sobre lo que considero un magnífico ejemplo, para hacernos comprender lo que en realidad significa surgir a la vida con propiedad y es el momento en que un polluelo rompe el cascarón, lo hace desde dentro, no puede ser de otro modo ¿verdad? La vida no es propuesta desde fuera, sino desde el interior del huevo. En Perú hasta el 8 de setiembre de 1820, en que José de San Martín desembarca en Paracas, ya se habían gestado una serie de movimientos populares, que lamentablemente no consiguieron la independencia de Perú; es decir, que culminasen en un triunfo militar y la declaración formal de una independencia, en donde los protagonistas fueran las fuerzas vivas representativas, de aquellas que fueron desplazadas por los que vinieron cientos de años atrás y nos arrebataron la libertad, para imponer su voluntad con todos sus agregados.
Fueron dos expediciones libertadoras las que conjugaron estrategias, para conseguir proclamar de manera rauda la independencia de Perú el 28 de Julio de 1821, teniendo aún en el interior del territorio fuerzas militares virreinales, que recién en diciembre de 1824, también con intervención de fuerzas militares del exterior, consiguen consolidar lo iniciado en 1820. Fuerzas financiadas por capitales británicos, que luego declaran una independencia informal, sin la presencia de los que verdaderamente constituyesen representantes del pueblo, que tres siglos atrás fue interrumpido en su proceso cultural e histórico, los verdaderos protagonistas que debieron estar en ese estrado y haber firmado el documento libertario y a quienes debió retornar el poder arrebatado.
Está registrado en la historia, y puedo asegurar fehacientemente que Perú no es independiente en 1821, en esa fecha solo sucedió la entrega de la posta de los españoles a los británicos. El Perú quedó como una neo-colonia, etiquetada como un país independiente, cuando en realidad requiere ser una nación, aunque como algunos dicen Perú tiene todos los requisitos para ser nación, sin embargo le falta el más importante de todos y es IDENTIDAD, lo cual solo es posible cuando sus integrantes son una etnia predominante, y es la que lucha por recuperar su historia, sus orígenes, su territorio y por ende su identidad…Es decir, el Perú debe retornar a manos de sus primigenios fundadores, son ellos los que deben gobernar y representar a los pueblos y no los que han venido usurpando el poder, que el pueblo les ha otorgado en base a engaños, falsas promesas, discursos sugestivos.
De modo que quienes ostentan los cargos en Perú, no defienden la causa popular, defienden los intereses de esos usurpadores, más nunca la de los pueblos irredentos, que aún esperan una verdadera independencia, para lo cual debemos luchar, si bien no en cruentas batallas con derramamiento de sangre, pero si en ardoroso debate, que ponga las cosas en su lugar y conceda el poder a quien en verdad represente a la nación independiente…Recién en 1824, cuando se dio la gran batalla en Ayacucho después de la previa en Junín, se dice que sellaron la independencia de esta parte de América…
En conclusión, Perú requiere formalizarse como una nación independiente, para ello debe realizar una revolución cultural, de tal modo que emerja como una nación representada por una etnia que se ha consolidado en la región, como la única con identidad suficiente para reclamar y ejercer los cargos representativos y a partir de allí, empezar a realizar cambios sustanciales en todos los aspectos, y no seguir siendo utilizado como un almacén proveedor de insumos, al que acuden toda clase de empresas, con la seguridad que aquí encontrarán ayayeros del sistema, que cumplirán con el encargo de facilitar el saqueo, postergando el bienestar de todos los peruanos.
Por otro lado, el Estado ha permitido en cierta manera, que subsistan la delincuencia y el narcotráfico, como consecuencia del terrorismo de estado, pero lo peor de todo es que la corrupción se ha enseñoreado en todos los estamentos: públicos, privados, políticos, judiciales, policiales, en las mismas fuerzas armadas, es decir lo dicho por González Prada, es ya poco para describir la podredumbre existente, que ha hecho de la población víctima de todos, de los delincuentes y de los malos policías, de los abusivos y de los malos jueces, de la ignorancia y de los ineficientes funcionarios, todo eso ha de cambiar y solo será posible cuando los dueños de casa sean los que administren el erario nacional y las riquezas existentes en el territorio nacional.